Acta Entrega

Desperfectos y desgaste normal al devolver la fianza

La mayoría de discusiones por la fianza empiezan en la misma pregunta: ¿esto es un desperfecto imputable al inquilino o desgaste normal por uso? El acta de entrada y el acta de salida no eliminan el conflicto, pero dan una base objetiva para compararlo.

Actualizado: 21 de mayo de 2026 · 7 min de lectura

La diferencia práctica

El desgaste normal es el deterioro razonable que aparece por vivir en una vivienda: uso ordinario, paso del tiempo y antigüedad de los elementos. Un desperfecto reclamable suele ser un daño concreto, anormal o atribuible a un mal uso.

No hay una lista cerrada que resuelva todos los casos. Por eso importa tanto documentar el estado inicial y final con fotos, fechas y firma de las partes.

Ejemplos habituales de desgaste

  • Pequeñas marcas en paredes por uso ordinario.
  • Pintura envejecida tras varios años de alquiler.
  • Desgaste leve en suelos de zonas de paso.
  • Juntas o siliconas deterioradas por antigüedad.
  • Electrodomésticos con uso normal y sin rotura concreta.

Ejemplos habituales de desperfectos

  • Agujeros grandes no autorizados o mal reparados.
  • Cristales, puertas, persianas o muebles rotos.
  • Manchas, quemaduras o golpes relevantes en suelos y encimeras.
  • Electrodomésticos incluidos que dejan de funcionar por daño visible o mal uso.
  • Falta de llaves, mandos o elementos inventariados.

Cómo probarlo bien

La comparación es lo que da fuerza a la prueba: acta de entrada frente a acta de salida. Si una marca ya estaba fotografiada al entrar, no debería aparecer como daño nuevo al salir. Si no estaba y aparece al final, la discusión cambia.

  • Fotografía vistas generales y detalles cercanos.
  • Describe la estancia y el elemento afectado.
  • Añade medidas aproximadas cuando ayuden.
  • Guarda facturas o presupuestos si se reclama una reparación.
  • Evita mezclar daños, limpieza y suministros en una sola frase.

Cuidado con las conclusiones jurídicas

Un acta no convierte automáticamente un descuento en válido ni en inválido. Sirve como prueba documental para negociar, reclamar o defender una posición. Si el importe es importante, pide asesoramiento jurídico con todos los documentos delante.

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